Syd dePalma y las muchas caras de 'paris'

Syd dePalma publicó paris el pasado octubre, un disco que se despliega como un mapa emocional fragmentado. Un álbum que, lejos de encasillarse en la lógica de los géneros, transita un imaginario profundamente propio, confirmando a Syd como una de las propuestas más interesantes del momento.

1/30/2026

Syd dePalma y las muchas caras de 'paris'

@sydpalma

Entrevista: Luis De Gouveia Sousa

Me gustaría arrancar la entrevista preguntándote sobre tu último lanzamiento, sobre ‘paris’, ¿Hubo alguna referencia sonora o emocional que funcionara como brújula durante la producción?

Pues, en general, el disco se ha ido componiendo por diferentes partes. En plan, son como distintos relatos de una personalidad que, como paris, aunque tenga muchas caras diferentes, funciona como un colectivo de personalidades. Es algo que sí, que guía un poco. A nivel sentimental, son como diferentes personalidades dentro de una misma persona, que sería paris.

Siento que en ‘paris’ conviven guitarras, electrónica, psicodelia y ecos de flamenco, pero nunca como cita literal. ¿Te interesa borrar las fronteras de género o simplemente no pensar en ellas?

Claro. Es que no pienso mucho en géneros. Escucho muchas cosas y, conscientemente, eso me va saliendo al componer. La mayoría de las veces no me digo: “vale, voy a hacer esto”. Son más bien tintes. A veces sí pienso: “aquí me gustaría meter este detalle”, aunque a lo mejor venga de una canción de otro estilo. Como no pienso tanto en el estilo a la hora de componer, funciona más desde lo que me imagino, desde los colores que veo, ¿sabes? Si me cuadra ahí, lo meto, sin pensar en el estilo de una manera exacta. Entonces sí, totalmente borro los límites, porque no los veo.

Syd dePalma publicó paris el pasado octubre, un disco que se despliega como un mapa emocional fragmentado. Un álbum que, lejos de encasillarse en la lógica de los géneros, transita un imaginario profundamente propio, confirmando a Syd como una de las propuestas más interesantes del momento.

Tuve la oportunidad de verlo en directo el pasado diciembre en Pluto, en Valencia, durante una jornada chulísima de paella, cerveza y música en vivo. El show de Syd fue intenso e hipnótico: el saxo y las luces rojas terminaron de construir una atmósfera absorbente, casi física.

Hablamos con Syd de Palma sobre el proceso emocional detrás de paris, las colaboraciones, su manera de entender (o no) los géneros y el lugar que ocupa hoy el escenario dentro de su proyecto.

‘Vuela, y sus pupilas se dilatan’ aparece antes del álbum y funciona casi como una puerta de entrada al universo de paris. ¿Por qué ese tema y no otro como adelanto?

Tuvimos varios adelantos, el primero fue ‘Cola del Vicio’.

Ah vale, es que en Spotify, pareciera que ‘Vuela, y sus pupilas se dilatan’ fue el primero

Sí, el primero fue 'Cola del vicio', luego 'Entre cemento, luz rota y', el tercero fue el de 'Plataformas y sexo’. Spotify ahora lo que hace es que, cuando sacas varios singles, en lugar de tener cuatro lanzamientos separados, los va agrupando y te genera algo parecido a un EP con los lanzamientos recientes.

‘Vuela, y sus pupilas se dilatan’ fue el adelanto que sacamos en verano, cuando ya se acercaba el lanzamiento del disco. Principalmente porque la colaboración es potente y podía funcionar muy bien. No lo sacamos como primer single para no quemar esa bala al principio; son decisiones más de marketing, cosas que a veces se me escapan un poco.

Además, cuando se empezaron a idear los singles, con los dos primeros, esta canción todavía no tenía ni la parte de la colaboración. Estaba solo con mis voces y no iba a ser tan principal. Lo que pasa es que luego, cuando se sumó él y cantó, la canción creció lo suficiente como para que tuviera ese peso.

Al final lo decidimos así y se publicó en septiembre, cuando faltaba más o menos un mes, mes y medio para que saliera el álbum. También por eso, porque estaba Niño de Elche y demás, y podía ser una buena baza para promocionarlo, aunque luego haya otras colaboraciones en el disco que también se podrían haber aprovechado.

En el disco hay varias colaboraciones importantes. Estas son importantes porque son un ‘featuring’, porque luego también hay muchas guitarras de German, que es un chico que va conmigo en directo y que antes tocaba en otro grupo.

En el primer disco estuve demasiado tiempo solo y muchas veces me saturaba o me quedaba enquistado en algo. Me di cuenta de que otra visión te ayuda muchísimo. Esas otras visiones sumaban bastante a lo que sería el resultado final. Es como cuando estás buscando algo y no lo ves: otra persona llega y en dos segundos lo detecta.

Además, son gente que admiro bastante y con la que quería hacer algo. Así que, al final, las colaboraciones fueron muy naturales. No fue algo forzado; simplemente encajaron porque tenían sentido y aportaban mucho al disco.

Has colaborado con perfiles muy distintos: Niño de Elche, Florent Muñoz, Heather Cameron. ¿Qué buscas en una colaboración hoy en día?

Yo ya lo conocía porque grabo con Carlos, y muchas veces grababa allí. Carlos un día le habló de mí y así fue como lo conocí en Madrid, una noche. La verdad es que nos caímos de puta madre y ya se comentó algo para el primer disco, pero al final no surgió.

Un día me escribió en plan: “Oye, ¿cómo llevas el disco?”. Yo le dije que ya estaba bastante avanzado. A las dos o tres semanas volvió a escribirme. Era algo que ya estaba un poco sobre la mesa, solo faltaba que se juntara todo. Total, que le pasé el disco y me dijo: “Wow, pues en esta quiero cantar”. Le pasé las pistas y, a las dos o tres semanas, como no podíamos quedar porque él estaba en Francia haciendo una residencia, yo miré de ir, pero era complicado, lo hicimos a distancia. La letra ya la tenía escrita y él hizo la melodía sobre lo que yo tenía, y luego le añadió sus arreglos y demás.

Hablando de esta colaboración con Niño de Elche, ¿Cómo se dio el encuentro y qué te interesaba de su voz y su forma de estar en la canción?
¿Estas abierto a la colaboración o prefieres trabajar en solitario?

A mí me gusta bastante llevar el volante. En general, en este proyecto, si alguien quiere colaborar conmigo, podemos hacerlo sobre la marcha. Pero, en líneas generales, en el proyecto de Syd empieza empiezo yo las cosas.

Muchas canciones nacen de algo muy personal y me gusta mantener ese núcleo hasta el final, ya sea un ritmo, una melodía o un detalle que quiero que esté presente. Me gusta empezar las cosas y definir ese dibujo inicial.

Luego sí puedo dejar que otras personas aporten encima o colaboren. Estoy abierto a colaborar, claro, pero siempre de forma natural: que venga solo, porque me gusta su música, sin forzar nada.

En 2025 has pasado por festivales como BAM y salas en Madrid y Barcelona. Yo personalmente te vi en un evento en Pluto, en Valencia, el pasado diciembre, ¿Cómo estás entendiendo ahora el directo dentro de tu proyecto?

No, la verdad es que ahora no estoy haciendo música. Siempre estoy haciendo cosas, pero de momento no hay algo definido. Sí que he ido pensando un poco sobre lo que quiero hacer.

Me gustaría que lo nuevo fuera un poco más electrónico en general, pero todavía estoy reposando ideas. Además, como estamos preparando muchas cosas del directo, no me queda tanto tiempo para componer material nuevo.

Aun así, ensayando y haciendo directos van surgiendo ideas que me gustan: sobre qué máquinas usar o qué sonoridad tener. Seguro que algunas de esas ideas se irán implementando en cosas nuevas, pero por ahora no hay nada definitivo. Supongo que de repente me vendrá alguna idea y la iré desarrollando en su momento.

Por ahora tengo dos fechas, estaré en Madrid el 31 de enero y en Barcelona el 21 de marzo. Luego, se anunciarán más fechas.

Para cerrar, ¿Tienes alguna fecha importante pronto?